Las elecciones a la Generalitat de Cataluña del 27 de septiembre han tenido un claro vencedor en relación a la imagen gráfica elegida por los partidos y coaliciones. La tipografía ganadora de las elecciones no es tal, sino que estamos ante Lettering o rotulación, que es una técnica que consiste en dibujo manual de las letras para posteriormente ajustar proporciones y compensar pesos y espacios través del ordenador. Son letras dibujadas que ganan expresividad, ritmo y personalidad.

Los creativos de Junts pel Sí,los de la Cup en su lema de Governem-nos o Convergencia para su nueva imagen tras la separación de la coalición con Unió Democrática de Catalunya, han elegido esta técnica para su imagen visual. La encontramos también en campañas publicitarias de Font Vella o Estrella Damm con la famosa Mediterráneamente. Por otro lado el logotipo de la campaña de TV3 “Junts” a pesar de ser tipografía en lugar de lettering reunía tantas similitudes (forma, inclinación, cohesión y gama cromática) con el logo de Junts pel Sí que la Junta Electoral obligó a la cadena pública a retirarlo.
¿Cómo se ha colado el lettering en la política? ¿Por qué se ha utilizado por tantas candidaturas? La respuesta reside en que consigue un efecto emocional que da vida a las letras. En general esconde tras de sí entusiasmo, versatilidad y sensaciones, las letras pierden la rigidez de la tipografía y se mueven, expresan, se manifiestan, es decir, sienten!!! Son más humanas, transmiten pasión, fuerza y cercanía. Aspectos altamente deseados por una partidos políticos tradicionales, con cada vez menos credibilidad y más alejados de la ciudadanía.
Analizaremos a través del prisma de la grafología el logotipo de la candidatura de Junts pel Sí y veremos los efectos logrados:
Se percibe el mensaje de forma clara pero carente de rigidez, por eso transmite dinamismo, claridad y adaptabilidad, así como emotividad y empatía. Los cambios de tamaño resaltan esta vivacidad y ausencia de agarrotamiento, nos dice “estamos vivos, somos flexibles, somos humanos”. La inclinación de las grafías hacia la derecha, indica orientación a los proyectos futuros, este aspecto que se ve reforzado por el acento del Sí, ascendente y proyectado hacia la derecha resaltando así el optimismo y la fe en el triunfo. Esta tendencia dextrógira se compensa con la S que cuenta con un trazo final regresivo a la izquierda, que conecta con los orígenes, el pasado y la patria. Por tanto materializa los objetivos de la formación mirar al futuro teniendo en cuenta la patria y los orígenes. La presión nutrida propia del lettering transmite fuerza, capacidad física y resistencia ante las adversidades. La forma combina la curva con el ángulo que implica adaptabilidad y cordialidad a la vez que resistencia, lucha y combatividad y por último la cohesión ligada, pone de manifiesto la unión, el ir todos juntos para conseguir un objetivo común.